Antes, se analizaron ampliaciones o traslados a la avenida Independencia o el barrio Santa Catalina. Ahora, parece ir por buen camino un proyecto para que se instale en la zona de la ruta 5.
Corrientes capital viene con un sostenido proceso de expansión, que terminó por impulsar en los últimos años varios proyectos que apuntan a la descentralización. De esta manera, con el objetivo de generar nuevos puntos de actividad y quitarlos del centro o las zonas más transitadas, se habla desde hace tiempo de la posibilidad de construir una nueva terminal de ómnibus.
Es en este contexto en el que el Gobierno provincial planea expropiar algunos terrenos en la zona de la ruta 5, una idea que ya dio sus primeros pasos en el ámbito legislativo y que se espera que pronto pueda aprobarse definitivamente.
Se trata de una de las primeras veces en que se avanza de manera formal en este sentido, aunque ya se dieron otras propuestas en el pasado medianamente reciente, que quedaron finalmente descartadas o simplemente no prosperaron por falta de decisión.
Uno de ellos pretendía trasladar la actual terminal al predio donde se encuentra el Mercado de Concentración, sobre la avenida Independencia y frente a la rotonda de la Virgen de Itatí. Si bien el proyecto pareció nacer con bastante fuerza, lo cierto es que luego comenzaron a sumarse voces en contra. Fueron varios los motivos que en su momento terminaron por desalentar la idea; uno de ellos fue que podrían generarse dificultades viales en ese sector, cuando todavía no estaba prevista la construcción de la autovía que ahora está en ejecución.
Además, una de las variantes que se manejó fue la de trasladar a los puesteros del mercado, pero la maniobra generaba diversas complicaciones y por ende la terminal siguió quedándose en el lugar donde funciona desde 1970.
Otra de las iniciativas, más cercana en el tiempo, fue la de construir una terminal en el predio de Santa Catalina. Allí, una de las principales ventajas que se señalaba era la de que los micros no tendrían que ingresar al ejido urbano capitalino, sino que accederían directamente desde la ruta 12. Pero, con el barrio como principal polo de expansión de la ciudad, alertaron que podrían darse dificultades similares a las actuales.
Ahora, con la construcción de las autovías de las rutas 12 y 5, una terminal en esa zona cuenta con otros factores a favor en materia de tránsito y seguridad vial. La idea es generar ingresos seguros y, sobre todo, evitar complicaciones viales, principal motivo de preocupación en la ubicación actual.
La idea de poder ampliar el edificio actual también se analizó en su momento, pero fue otra de las iniciativas que no lograron prosperar por diferentes motivos.
Más allá del funcionamiento de la terminal en sí, la intención de trasladarla responde también a una problemática vial más general, que incluye a todo un amplio sector de la ciudad y particularmente a la avenida Maipú. En este sentido, ya se hicieron varias obras para tratar de descomprimir el tránsito, como por ejemplo la pavimentación de la avenida Santa Catalina, pensada como nexo alternativo para llegar al extremo sur de la capital.
También se avanzó con el acondicionamiento de otros caminos paralelos a Maipú, una avenida que desde hace bastante tiempo presenta serios problemas de circulación y de siniestralidad.






